Señales que indican que necesitás lentes graduados

Se estima que en el mundo más de cuatro mil millones de personas adultas usan lentes graduados y más de 670 millones sufren de discapacidad visual por no usar los lentes que le corresponden.

La pérdida de visión suele ser gradual, esto implica que la persona no siempre es realmente consciente de lo que está ocurriendo. Pero, ¿a qué se debe esta variación en la visión?

Los ojos funcionan como una cámara fotográfica: el lente del ojo nos permite enfocar una imagen en la retina y, mediante el nervio óptico, se transmite la información al cerebro, el cual se encarga de interpretar la luz que ingresa para formar una imagen en nuestra mente. En determinados casos, el deterioro es tan lento y progresivo que nuestro cerebro se adapta y acostumbra a esas deficiencias visuales, de manera que perdemos la consciencia de la mala visión.

Por eso es importante realizar un chequeo anual con un Oftalmólogo, para revisar nuestra salud visual. No dar importancia a los problemas visuales y retrasar el uso de lentes adecuados puede generar un sobre esfuerzo en los músculos visuales, provocando a corto y medio plazo fatiga ocular, lagrimeo o dolor de cabeza y otros problemas más graves que pueden afectar severamente nuestra salud visual.

A continuación, detallamos los signos que indican que podés necesitar lentes graduados. Tomá nota y prestá atención!

  • Dolores de cabeza frecuentes. Se pueden deber a que forzamos la vista y que esto afecta a nuestro sistema neurológico. Suele ocurrir luego de pasar demasiado tiempo frente a dispositivos electrónicos.
  • Visión borrosa.
  • Visión doble.
  • Mala visión a corta o larga distancia. También pueden presentarse dificultades para calcular bien las distancias entre los objetos.
  • Dificultades para ver en la noche.
  • Dolor o picazón en los ojos.
  • Fatiga ocular.
  • Dificultad para leer.
  • Necesidad de entrecerrar los ojos constantemente al no conseguir enfocar correctamente.
  • Molestia ante los cambios de luz.
  • Ver halos alrededor de la luz.

Si notás cualquiera de estos síntomas, es probable que necesites lentes graduados. Para realizar una correcta evaluación de tu salud ocular, te recomendamos que pidas cita con tu oftalmólogo de confianza.