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Arranca el año y solemos ponernos nuevos objetivos o retomar otros que dejamos de lado en el acelere de la rutina diaria. Por eso, establecer hábitos para el cuidado de nuestra vista ES CLAVE.

Desde reducir el tiempo frente a las pantallas hasta adoptar una dieta rica en nutrientes específicos que nos ayuden a mantener los ojos sanos, en este espacio, proponemos diferentes hábitos que te permitirán mantener tu visión sin molestias:

• Limitá el tiempo frente a las pantallas:
Reducí el tiempo diario frente a dispositivos electrónicos, utilizando la regla «20-20-20» (cada 20 minutos, mirar a 6 metros de distancia durante, al menos, 20 segundos).

• Adoptá una dieta rica en nutrientes:
Incluí alimentos como espinacas, zanahorias, pescado rico en omega-3 y frutas en la dieta para proporcionar nutrientes esenciales para tu salud ocular.

• Protegé los ojos del sol:
Usá lentes de sol con protección UV para prevenir daños causados por la radiación ultravioleta.

• Mantené una buena higiene ocular:
Lavate las manos antes de tocarte los ojos y evitá refregarte para prevenir infecciones.

• Realizá ejercicios oculares:
Incorporá ejercicios oculares simples, como el enfoque en objetos cercanos y lejanos, para fortalecer los músculos oculares.

• Evitá el cigarrillo:
Dejá de fumar o no empieces, ya que el tabaco está vinculado a problemas de visión, como la degeneración macular.

• Mantené una postura adecuada:
Utilizá una postura erguida al leer o trabajar en una computadora para reducir la fatiga visual y la tensión en los ojos.

• Realizá descansos visuales:
Programate breves descansos visuales durante el día, cerrando los ojos y descansando la vista para reducir la fatiga ocular.

• Seguí las recomendaciones de tu oculista:
Comprometete a seguir las recomendaciones de tu médico oftalmólogo de confianza, incluyendo el uso regular de anteojos recetados y la realización de exámenes oculares programados.

• Conocé los antecedentes familiares:
Investigá y conocé los antecedentes familiares de problemas oculares para estar alerta a posibles predisposiciones genéticas.

Estos son los cuidados que tenés que tener según tu edad.

Los exámenes regulares son clave para mantener tu salud visual, te ayudan a prevenir situaciones más complejas.

Cuidados a partir de los 30 años:
La tercera década de la vida trae consigo cambios en la visión. Consultá a un profecional sobre los cuidados específicos necesarios, desde la importancia de proteger tus ojos del sol hasta la elección adecuada de anteojos para preservar tu agudeza visual.

Cuidados a partir de los 40 años:
Con la edad, aumentan los riesgos de tener afecciones visuales como la presbicia, un proceso natural que generalmente comienza a manifestarse alrededor de los 40 años. También conocido como «vista cansada», se trata de una evolución usual que se produce debido al envejecimiento del cristalino, la lente natural del ojo, que pierde flexibilidad con el tiempo.

Algunas estrategias preventivas, pueden ser ajustes en el estilo de vida o suplementos específicos, como lentes progresivas o bifocales.

Cuidados después de los 50 años:
En la madurez, los riesgos oculares se intensifican. La consulta médica regular para atender cualquier enfermedad en una etapa incipiente es clave, nuevamente. El control de la presión arterial y el azúcar en sangre contribuye a la prevención de problemas oculares relacionados con la edad.

Algunos cambios en la dieta, como mayor consumo de antioxidantes también pueden beneficiar la salud visual.

En Griensu, creemos que la prevención es fundamental, por eso, te acompañamos en cada etapa de tu vida.

La relación continua con ​​tu óptica de confianza es crucial. En Griensu estamos siempre para acompañarte a reconocer las señales que indiquen la necesidad de ajustes en tus anteojos.

Podemos ayudarte a mantener una visión siempre clara.

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¡Te esperamos!

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